Iones en sangre (ionograma): sodio, potasio y cloro
Qué mide de verdad un ionograma en España, por qué tres hospitales públicos dan tres normales distintas del potasio y por qué la hemólisis lo falsea.
En su hoja de resultados casi nunca pone «ionograma». Pone Sodio (Na), Potasio (K) y Cloro (Cl), uno debajo de otro, y a veces un encabezado que dice iones en sangre. Es la misma prueba: el bloque que mide las sales minerales del plasma y sirve para valorar la hidratación, el equilibrio ácido-base y el funcionamiento del corazón, el músculo y el riñón. Esta guía explica qué incluye realmente en España —los catálogos hospitalarios no coinciden—, cómo leer cada cifra y por qué un potasio alto en alguien que se encuentra bien suele ser culpa del tubo y no del cuerpo.
En resumen
- El Hospital Universitario Río Hortega llama a esta prueba «Iones en sangre» (código ION) y la define como sodio, potasio y cloruro: tres parámetros, ni uno más.1
- La palabra «ionograma» no aparece en esa cartera de servicios, ni en el catálogo del Clínic de Barcelona, ni en el de Getafe: es un término más latinoamericano que español.123
- El bicarbonato no entra: en Getafe y en Río Hortega solo se informa dentro de la gasometría; el Clínic es la excepción, con una «Determinación de CO2, suero» propia.312
- El potasio normal alto vale 5,0 en Getafe, 5,1 en Río Hortega y 5,5 en el Clínic: un 5,2 es normal en Barcelona y alto en Madrid.312
- La hemólisis es la gran trampa: el potasio del hematíe es 25 veces el del plasma, y a partir de 90 mg/dL de hemoglobina libre el resultado sube de forma significativa.3
- Los laboratorios del programa de calidad de SEMEDLAB detectan hemólisis en una mediana del 1,5 % de los tubos de suero y rechazan 1 de cada 3.4
Qué mide de verdad un ionograma en España
La respuesta corta: sodio, potasio y cloro. La larga es más interesante, porque los catálogos españoles no dicen lo mismo.
El Hospital Universitario Río Hortega (Sacyl, Valladolid) publica una cartera de servicios de laboratorio de 444 páginas, edición de junio de 2020, con una prestación agrupada llamada «Iones en sangre», código ION, cuya ficha enumera literalmente lo que contiene: Sodio, Potasio, Cloruro. Nada más.1 El Clínic de Barcelona y el Hospital Universitario de Getafe no agrupan: los tres iones son prestaciones independientes.23
Y un detalle que conviene decir sin rodeos: buscamos la palabra «ionograma» en los tres catálogos y no está en ninguno — cero apariciones en las 444 páginas del Río Hortega, cero resultados en los buscadores del Clínic y de Getafe. El nombre que usan los laboratorios españoles es «iones».
Lo que no entra: bicarbonato, calcio y magnesio
Aquí divergen de verdad, y merece la pena publicarlo. El bicarbonato (HCO₃⁻) no forma parte de los iones en sangre en dos de los tres hospitales: en Río Hortega solo aparece dentro de las gasometrías, junto al pH, la pCO₂ y el anión gap, y en Getafe no existe como prueba de bioquímica sérica —revisamos las 32 entradas del capítulo y no está—.13 El Clínic sí lo tiene, con otro nombre: «Determinación de CO2, suero», de 20 a 31 mmol/L, con una condición de obtención que lo explica todo, «mantener la muestra tapada», porque el gas se escapa del tubo abierto.2 Si su hoja trae esa línea, se detalla en bicarbonato en sangre.
El calcio y el magnesio son peticiones separadas en los tres: dependen de la paratohormona y de la vitamina D, y se leen en el perfil de calcio y fósforo junto con el calcio, el fósforo, la PTH y la vitamina D.
Por qué se lo ha pedido su médico
Es una prueba amplia, barata y rápida —Getafe la resuelve en 30–40 minutos si es urgente— y se pide para valorar una deshidratación, vómitos o diarreas; estudiar cansancio, calambres, debilidad muscular o palpitaciones; vigilar una enfermedad renal junto al filtrado glomerular, la creatinina, la urea y la cistatina C; seguir tratamientos que mueven los iones; o controlar una descompensación diabética junto a la glucemia.
¿Hay que ir en ayunas? Depende del hospital: Getafe indica para los tres iones que «no requiere preparación previa» y el Clínic exige 8 horas de ayuno.32 Siga lo que ponga su volante.
El primer error no está en el laboratorio: está en el tubo
Si hay una idea que llevarse de esta guía, es esta. Cuando aparece un potasio alto en alguien que se encuentra bien, la causa más probable no es una enfermedad: el potasio salió de las células dentro del tubo. Se llama pseudohiperpotasemia, y el aparato mide correctamente una cifra que nunca existió en su sangre.
La razón es de fisiología elemental. El 98 % del potasio del cuerpo está dentro de las células, a unos 140 mEq/L, frente a los 3,5–5 mEq/L del líquido extracelular, según Nefrología al Día, el tratado de la Sociedad Española de Nefrología.5 Getafe lo traduce a números de laboratorio: el potasio de los hematíes es 25 veces el del plasma, y por encima de 90 mg/dL de hemoglobina libre (índice H ≈ 90) los valores aparentes suben de forma significativa. Su instrucción es tajante: «No usar muestras hemolizadas».3
Hay además un efecto que no necesita hemólisis visible: el potasio que sueltan las plaquetas al coagular. Getafe cifra el error en hasta un 25 % con plaquetas muy altas, y por eso recomienda plasma en lugar de suero.3 Si su hemograma muestra trombocitosis o leucocitosis marcadas, su médico necesita saberlo.
Qué provoca la hemólisis, con cifras españolas
SEMEDLAB —la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio, nacida en 2025 de la fusión de SEQC-ML, AEBM-ML y AEFA— publica en su Programa de Garantía Externa de la Calidad una ficha sobre los indicadores de hemólisis en suero.4 Tres datos útiles:
- El umbral es 0,5 g/L, o sea 50 mg/dL de hemoglobina libre, muy por encima del «rango de normalidad» de 0–15 mg/dL y todavía invisible a simple vista: un suero de aspecto normal puede estar hemolizado.
- Las causas son mecánicas y evitables: tiempo de torniquete, calibre de la aguja, dificultad de la extracción, transporte inadecuado y problemas de centrifugación, incluido el retraso en centrifugar.
- No existe un criterio de rechazo único: cada prueba debería tener el suyo, pero «los proveedores suelen aplicar el 10 %». En los datos de 2023 la mediana de incidencia fue del 1,503 % de los tubos y la de rechazos del 0,483 %: se rechaza uno de cada tres tubos hemolizados.
Los catálogos aplican ese principio de forma desigual: en el Clínic, el criterio de rechazo de la ficha de potasio es «muestra hemolizada» y en las de sodio y cloro no consta ninguno; en Getafe, la de sodio añade la lipemia.23 La sensibilidad a la hemólisis es propia de cada analito, no del tubo.
Falta un gesto que estas fuentes españolas no mencionan y que sí recogen las recomendaciones europeas de extracción venosa EFLM-COLABIOCLI: abrir y cerrar el puño antes del pinchazo libera potasio del músculo del brazo, y piden avisar al paciente de que no lo haga.6 Un matiz contraintuitivo sobre el torniquete: por sí solo no sube el potasio — aislado, un minuto de estasis venosa lo baja un 2,8 %, y tres minutos, un 4,8 %.7 Lo temible del torniquete prolongado es la punción difícil y la hemólisis que viene detrás.
Conclusión práctica. Un potasio alto, inesperado y sin síntomas es, ante todo, una buena razón para repetir la extracción. Lo que decide no es la cifra sola, sino su cruce con la función renal, los fármacos, los síntomas y, si procede, un ECG, indicado en todos los pacientes con potasio superior a 6 mmol/L aunque el trazado parezca normal.5
Valores de referencia: tres hospitales, tres tablas
Estos son los intervalos realmente impresos por tres laboratorios públicos españoles. No los promediamos: la diferencia es la información.
| Analito | Clínic Barcelona | H. U. de Getafe | H. U. Río Hortega |
|---|---|---|---|
| Sodio | 135–145 mEq/L | 135–145 mEq/L | 136–146 mmol/L |
| Potasio | 3,5–5,5 mEq/L | 3,5–5,0 mEq/L | 3,5–5,1 mmol/L |
| Cloro | 98–107 mEq/L | 96–110 mEq/L | 101–109 mmol/L |
| Magnesio | 1,8–2,6 mg/dL | 1,6–2,6 mg/dL | 1,5–2,6 mg/dL |
| CO₂ total | 20–31 mmol/L | (no se oferta) | (solo en gasometría) |
Para estos iones, mEq/L y mmol/L son equivalentes.231
Lo llamativo es el potasio: el techo de la normalidad vale 5,0, 5,1 o 5,5 según el hospital. Un 5,2 mEq/L saldría marcado como alto en Getafe y del todo normal en el Clínic, con la misma sangre y la misma técnica —los tres usan potenciometría indirecta—. Y no es un descuido: Nefrología al Día define la hiperpotasemia como potasio «> 5 o 5,5 mEq/L».5 El intervalo que cuenta es el impreso en su hoja.
Hay un dato que casi ningún catálogo ofrece: de dónde salen esas cifras. Getafe sí lo declara, y es revelador: sus intervalos de sodio, potasio y cloro proceden de Tietz, Fundamentals of Clinical Chemistry, 5.ª ed., 2001, un manual estadounidense.3 Ninguno se obtuvo de población española. Un intervalo de laboratorio es un convenio técnico, no una frontera biológica. Getafe publica además valores críticos: sodio < 120 o > 160, potasio < 2,5 o > 6,5, cloro < 75 o > 125 mEq/L.3
Cómo interpretar sus resultados
Potasio: el ion del corazón
Nefrología al Día define la hipopotasemia como potasio inferior a 3,5 mEq/L y la gradúa: leve 3–3,5, moderada 2,5–3, grave por debajo de 2,5. Suele venir de diuréticos, vómitos o diarreas, y da calambres, astenia y debilidad muscular.5
La hiperpotasemia es, en palabras del mismo texto, «la más grave de las alteraciones electrolíticas», porque puede provocar arritmias ventriculares en minutos. Y es sobre todo iatrogénica y prevenible: en la serie española de De Sequera y colaboradores, el 76 % de los pacientes con hiperpotasemia tomaba algún fármaco favorecedor y el 54,8 % de estos, dos o más.5 Cinco sociedades españolas —Nefrología, Cardiología, Endocrinología, Medicina Interna y Urgencias— firmaron en 2023 un documento de consenso para unificar su manejo.8
👉 Detalles en la ficha dedicada: potasio en sangre.
Sodio: un problema de agua, no de sal
Una alteración del sodio casi nunca significa que usted coma demasiada o demasiada poca sal: refleja un desequilibrio del agua corporal. La hiponatremia (< 135 mEq/L) es el trastorno electrolítico más frecuente: prevalencia del 5 % en adultos, 25 % en mayores de 65 años y 35 % en hospitalizados.9 Su corrección debe ser lenta y siempre médica: subirla deprisa expone a una lesión neurológica grave.10 Antes hay que descartar dos artefactos, y aquí las fuentes españolas no coinciden del todo.
- Pseudohiponatremia verdadera. Con hiperlipemias o hiperproteinemias graves, los lípidos y las proteínas ocupan tanto volumen del plasma que el agua —donde va disuelto el sodio— disminuye: la osmolalidad plasmática permanece normal y el sodio medido baja sin que haya pasado nada.9 Es un artefacto de la potenciometría indirecta, la técnica de los tres hospitales, que diluye la muestra antes de medir; la ficha de sodio de Getafe lo anticipa: «Las muestras muy lipémicas pueden presentar pseudohiponatremia debido a un desplazamiento de líquidos».3 Si su proteinograma o sus proteínas totales están muy altos, es una hipótesis a plantear.
- Hiponatremia por hiperglucemia, que no es lo mismo: aquí la osmolalidad está elevada y la glucosa saca agua de las células, diluyendo el sodio de verdad. El catálogo del Río Hortega mete ambas situaciones bajo la etiqueta «pseudohiponatremia»; es una simplificación, y la clasificación de la Sociedad Española de Nefrología, que las separa, es la correcta.91 Getafe lo resuelve calculando: con glucosa por encima de 200 mg/dL genera un sodio ajustado, sumando 1,6 mEq/L por cada 100 mg/dL de glucosa por encima de 100.3
👉 Detalles en sodio en sangre.
Cloro, bicarbonato y el hiato aniónico
El cloro suele acompañar al sodio: sube en la deshidratación y en las acidosis por pérdida de bicarbonato, y baja con los vómitos persistentes y la sudoración intensa.1 El bicarbonato informa del equilibrio ácido-base, con un intervalo de 22–28 mEq/L y valores críticos por debajo de 8 y por encima de 40.11
El hiato aniónico (anión gap) es la diferencia entre los cationes y los aniones medidos, y clasifica las acidosis. Casi nunca aparece en un análisis de atención primaria, por una razón sencilla: necesita el bicarbonato, que en la mayoría de laboratorios españoles solo se obtiene por gasometría. En el Río Hortega, de hecho, figura únicamente entre los parámetros del panel de gasometría.13
Conviene además saber que la fórmula no es única, lo que explica que los valores «normales» que circulan no coincidan. Nefrología al Día usa Na⁺ − (Cl⁻ + HCO₃⁻), con un rango normal de 10 ± 2 mEq/L que baja a 8 ± 2 con electrodos selectivos —el caso de los tres hospitales—.11 Getafe, en cambio, resta cloruro y bicarbonato a la suma de sodio y potasio, «aunque en la práctica clínica se suele ignorar la concentración de potasio», y publica 3–11 mEq/L.3
Y sí, la albúmina lo corrige, algo que se cita mal a menudo: tres cuartas partes del valor del hiato corresponden a la albúmina, que es un anión, de modo que por cada g/dL que baja la albúmina sérica el hiato disminuye 2,5 mEq/L.11 En un paciente con la albúmina baja, un hiato «normal» puede estar en realidad elevado.12
Fármacos: la causa más frecuente y la más localizable
- Diuréticos: los del asa y las tiazidas bajan el potasio, y las tiazidas son la primera causa farmacológica de hiponatremia.
- IECA, ARA-II y ahorradores de potasio (espironolactona, eplerenona, finerenona, amilorida): lo suben, sobre todo combinados.58
- AINE, muy usados en España, en el anciano con hipoaldosteronismo hiporreninémico.5
- Antidepresivos, antipsicóticos y antiepilépticos: hiponatremia en las primeras semanas.
⚠️ Nunca cambie ni suspenda un tratamiento por su cuenta porque un ion salga alterado: muchos protegen el corazón y el riñón. Lo que sí debe hacer es decir en el laboratorio todo lo que toma.
Lo que un ionograma no dice
Mide concentraciones en sangre, no reservas del organismo: con el potasio, el 98 % del capital está dentro de las células, y una cifra normal puede convivir con un déficit importante. Con el sodio va al revés: si se pierden agua y sal a la vez, la concentración no se mueve mientras el cuerpo se deshidrata. Y un ionograma normal no garantiza que el riñón esté bien: los iones se descontrolan en fases avanzadas. Si se sospecha hemólisis dentro del cuerpo —y no en el tubo—, quien lo aclara es la haptoglobina, junto a la hemoglobina.
¿Cuánta sal y cuánto potasio al día en España?
La AESAN, dentro del Plan Cuídate+ de la Estrategia NAOS, fija el consumo recomendado en 5 g de sal al día —2 g de sodio— y recuerda que la sal aporta más del 90 % del sodio de la dieta. El dato incómodo lo publica la propia agencia: la población española ingiere 9,8 g al día, casi el doble. Para leer una etiqueta: sal = sodio × 2,5.13 Del potasio, la OMS aconseja 3.500 mg/día.5
⚠️ En caso de enfermedad renal, insuficiencia cardíaca o tratamiento que suba el potasio, el aporte —incluidas las sales de sustitución «bajas en sodio», ricas en potasio— debe pautarlo su médico.
Avances recientes
De publicaciones recientes indexadas en PubMed:
- Los potasios falsos son un problema sistemático y evitable. Una revisión de 2023 clasificó las causas preanalíticas en cuatro grupos —paciente, tipo de muestra, extracción y procesamiento del tubo— y propone un diagrama de actuación. El error nace antes de la medición: la analítica en sí es fiable.14
- La pseudohiperpotasemia tiene casos publicados. Una revisión de 2022 en The American Journal of Medicine documenta tres y repasa los mecanismos: apretar el puño, hemólisis, retrasos de transporte, leucocitosis, trombocitosis y variantes familiares de fuga de potasio del hematíe.15
Estos resultados orientan la atención médica; no autorizan ninguna automedicación.
Deje que AI DiagMe interprete sus iones en sangre
Un sodio o un potasio no se leen solos: su significado depende de su función renal, de su hidratación, de los fármacos que toma y de sus síntomas. Ese cruce es lo que convierte una cifra en información útil.
👉 AI DiagMe interpreta sus análisis —de sangre, de orina o de heces— teniendo en cuenta toda su situación y en lenguaje claro. Un servicio informativo que no emite diagnósticos y que complementa, sin sustituirla, la valoración de su médico.
Preguntas frecuentes
¿Qué mide un ionograma o análisis de iones en sangre? Sodio, potasio y cloro: así lo define el Hospital Río Hortega en su prestación «Iones en sangre».1 El bicarbonato suele venir de la gasometría, y el calcio y el magnesio son peticiones distintas.
Tengo el potasio alto y me encuentro bien. ¿Es grave? Puede que ni siquiera esté alto. El potasio del hematíe es 25 veces el del plasma: basta con que se rompan unas pocas células durante la extracción o el transporte para que la cifra suba sin que a usted le pase nada,3 y apretar el puño antes del pinchazo produce el mismo efecto.6 Un valor inesperado se repite antes de sacar conclusiones.
¿Por qué mi hoja marca el potasio como alto y a un familiar con el mismo valor no? Porque el límite superior no es igual en todos los laboratorios: 5,0 en Getafe, 5,1 en el Río Hortega y 5,5 en el Clínic.312 Compare siempre con el intervalo impreso en su informe.
¿El bicarbonato entra en el ionograma? Habitualmente no: en Getafe y en el Río Hortega solo se informa dentro de la gasometría. El Clínic sí ofrece un CO₂ total en suero, de 20 a 31 mmol/L.312
¿Qué significa un sodio bajo? Casi siempre un exceso de agua respecto al sodio, no una falta de sal: fármacos, insuficiencia cardíaca, hepática o renal, SIADH. Antes hay que descartar una pseudohiponatremia por lípidos o proteínas muy altos, con osmolalidad plasmática normal.9 La corrección debe ser lenta y siempre médica.10
¿El calcio y el magnesio salen en el ionograma? No: son peticiones aparte en los tres hospitales consultados. Y el magnesio importa, porque cuando está bajo impide que un potasio bajo se recupere aunque se den suplementos.
Para recordar
Retenga los órdenes de magnitud —sodio 135–145, potasio 3,5–5,0/5,5, cloro 96–110— y, sobre todo, que su hospital tiene los suyos: el techo del potasio varía medio miliequivalente entre tres hospitales públicos españoles. Y que un potasio alto inesperado se repite antes de asustarse, porque la hemólisis falsea el resultado a partir de 50 mg/dL de hemoglobina libre, cuando el suero todavía parece normal. Un desvío aislado suele ser banal; una alteración franca se corrige con su médico, nunca por su cuenta — y lo que da sentido a la cifra es el conjunto de sus resultados, algo en lo que ayuda AI DiagMe, como complemento y nunca como sustituto de su médico.
Fuentes
Catálogos de laboratorios públicos españoles, sociedades científicas españolas y publicaciones indexadas en PubMed utilizadas en esta guía:
Footnotes
-
Hospital Universitario Río Hortega (Sacyl) — Cartera de Servicios. Laboratorio de Análisis Clínicos, Valladolid, junio de 2020, 444 páginas. Ficha «Iones en sangre» (código ION, p. 145-148: pruebas Sodio, Potasio, Cloruro; pseudohiperpotasemia por hemólisis, trombocitosis y leucocitosis; pseudohiponatremia por hipertrigliceridemia e hiperproteinemia), fichas de Sodio (p. 133, 136–146 mmol/L), Potasio (p. 126, 3,5–5,1), Cloruro (p. 94, 101–109), Magnesio (p. 124, 1,5–2,6 mg/dL), Calcio (p. 91) y Gasometría arterial/capilar/venosa (p. 143-145, únicos lugares donde figuran el bicarbonato y el anión gap). Consultado el 29 de agosto de 2026. saludcastillayleon.es ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13
-
Centre de Diagnòstic Biomèdic, Hospital Clínic de Barcelona — Catálogo de prestaciones: Potasio, suero (3,5–5,5 mEq/L; criterio de rechazo «muestra hemolizada»); Sodio, suero (135–145 mEq/L); Cloro, suero (98–107 mEq/L); Determinación de CO2, suero (20–31 mmol/L; «mantener la muestra tapada»); Magnesio, suero (1,8–2,6 mg/dL); Calcio, suero (8,5–10,5 mg/dL). Las tres fichas de iones indican «ayuno de 8 horas» y técnica ISE por potenciometría indirecta. La búsqueda de «ionograma» en el catálogo no devuelve ninguna prestación. Consultado el 29 de agosto de 2026. cdb.clinicbarcelona.org ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10
-
Hospital Universitario de Getafe (SERMAS), Servicio de Análisis Clínicos — Catálogo general, capítulo «Bioquímica general en sangre». Fichas de Sodio (135–145 mEq/L; origen declarado: Tietz NW, Fundamentals of Clinical Chemistry, 5.ª ed., 2001; anión gap 3–11 mEq/L; sodio ajustado por glucemia; criterios de rechazo por hemólisis y lipemia con riesgo de pseudohiponatremia), Potasio (3,5–5,0 mEq/L; hemoglobina > 90 mg/dL, índice H ≈ 90; potasio eritrocitario 25 × el plasmático; error de hasta el 25 % por plaquetas; «No usar muestras hemolizadas»), Cloro (96–110 mEq/L), Magnesio (1,6–2,6 mg/dL) y Calcio (8,2–10,2 mg/dL en mayores de 12 años). Consultado el 29 de agosto de 2026. labgetafe.com ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13 ↩14 ↩15 ↩16 ↩17 ↩18 ↩19 ↩20
-
SEMEDLAB — Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (fusión de SEQC-ML, AEBM-ML y AEFA desde el 1 de enero de 2025), Programas de Garantía Externa de la Calidad, Preanalítica. Píldora informativa: Indicadores de hemólisis en suero — incidencia y rechazo, 2.º trimestre de 2025 (datos de 2023), ref. COM-EXT-25/007, ISBN 978-84-89975-75-0. Índice hemolítico ≥ 0,5 g/L = 50 mg/dL, hemólisis no visible frente a un rango de normalidad de 0–15 mg/dL; causas preanalíticas enumeradas; ausencia de una especificación única de rechazo (los proveedores suelen aplicar el 10 % de la IFU); indicadores 2023: incidencia p50 1,503 %, rechazo p50 0,483 %, ratio rechazo/incidencia p50 0,321. semedlab.es (PDF) ↩ ↩2
-
De Sequera Ortiz P, Alcázar Arroyo R, Albalate Ramón M (Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid) — Trastornos del potasio. Hipopotasemia e hiperpotasemia. Nefrología al Día, Sociedad Española de Nefrología, capítulo NC-009, actualizado el 14 de junio de 2024. Potasio intracelular ~140 mEq/L (98 % del total) frente a 3,5–5 mEq/L extracelular; potasio en plasma 0,1–0,4 mEq/L inferior al de suero por liberación plaquetaria; grados de hipopotasemia; definición de hiperpotasemia «> 5 o 5,5 mEq/L»; monitorización electrocardiográfica indicada con K > 6 mmol/L; 76 % de los pacientes con hiperpotasemia en tratamiento con un fármaco favorecedor (54,8 % con dos o más); ingesta de potasio aconsejada por la OMS de 3.500 mg/día. nefrologiaaldia.org ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
-
Simundic AM, Bölenius K, Cadamuro J, et al. Joint EFLM-COLABIOCLI Recommendation for venous blood sampling. Clin Chem Lab Med, 2018;56(12):2015-2038 (advertir al paciente de que no apriete ni bombee el puño, gesto que puede causar pseudohiperpotasemia; retirar el torniquete en cuanto la sangre fluya al primer tubo). PubMed · DOI ↩ ↩2
-
Lippi G, Salvagno GL, Montagnana M, Brocco G, Guidi GC. Influence of short-term venous stasis on clinical chemistry testing. Clin Chem Lab Med, 2005;43(8):869-875 (estasis venosa estandarizada: potasio −2,8 % al minuto y −4,8 % a los tres minutos). PubMed · DOI ↩
-
Ortiz A, del Arco Galán C, Fernández-García JC, Gómez Cerezo J, Ibán Ochoa R, Núñez J, Pita Gutiérrez F, Navarro-González JF. Documento de consenso sobre el abordaje de la hiperpotasemia (Sociedad Española de Nefrología, Sociedad Española de Cardiología, Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Sociedad Española de Medicina Interna y Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias). Nefrología 2023;43(6):765-782. PubMed · DOI ↩ ↩2
-
Nefrología al Día, Sociedad Española de Nefrología — Trastornos del agua. Disnatremias, actualizado el 4 de agosto de 2025. Hiponatremia (< 135 mEq/L): incidencia del 1 % y prevalencia del 5 % en adultos, 25 % en mayores de 65 años, 35 % en hospitalizados; pseudohiponatremia por hiperlipemia o hiperproteinemia graves con osmolalidad plasmática normal; hiponatremia con osmolalidad elevada por glucosa, manitol, glicina o contrastes yodados. ⚠️ El texto expresa el factor de corrección por glucemia en «mg/dl» cuando la unidad del sodio es mEq/L; el catálogo de Getafe lo publica correctamente en mEq/L. nefrologiaaldia.org ↩ ↩2 ↩3 ↩4
-
Adrogué HJ, Tucker BM, Madias NE. Diagnosis and Management of Hyponatremia: A Review. JAMA, 2022;328(3):280-291. PubMed · DOI ↩ ↩2
-
Alcázar Arroyo R, Albalate Ramón M, de Sequera Ortiz P — Alteraciones del metabolismo ácido base. Nefrología al Día, Sociedad Española de Nefrología, capítulo NC-011, actualizado el 24 de mayo de 2025. Bicarbonato 22–28 mEq/L (críticos < 8 y > 40); hiato aniónico = [Na⁺] − ([Cl⁻] + [HCO₃⁻]), normal 10 ± 2 mEq/L y 8 ± 2 con electrodos selectivos; tres cuartas partes del hiato corresponden a la albúmina, que lo reduce en 2,5 mEq/L por cada g/dL de descenso. nefrologiaaldia.org ↩ ↩2 ↩3
-
Fenves AZ, Emmett M. Approach to Patients With High Anion Gap Metabolic Acidosis: Core Curriculum 2021. Am J Kidney Dis, 2021;78(4):590-600 (cálculo del hiato aniónico y su corrección por hipoalbuminemia e hiperglucemia grave). PubMed · DOI ↩
-
AESAN — Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Estrategia NAOS, Plan Cuídate+ — Conoce la sal: ¿por qué necesitamos la sal?. Recomendación de 5 g de sal al día (2 g de sodio); consumo medido en España de 9,8 g/día; la sal aporta más del 90 % del sodio de la dieta; factor de conversión sal = sodio × 2,5. plancuidatemas.aesan.gob.es ↩
-
Schlüter K, Cadamuro J. Erroneous potassium results: preanalytical causes, detection, and corrective actions. Crit Rev Clin Lab Sci, 2023;60(6):442-465. PubMed · DOI ↩
-
Saleh-Anaraki K, Jain A, Wilcox CS, Pourafshar N. Pseudohyperkalemia: Three Cases and a Review of Literature. Am J Med, 2022;135(7):e150-e154. PubMed · DOI ↩