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Transfusión de sangre: cómo es, riesgos y seguridad

1,8 millones de unidades transfundidas en España en 2023 y cero infecciones víricas confirmadas: el riesgo mayor ya no es el virus, es el error de identidad.

Publicado el 31 de agosto de 202612 min de lecturaRedactado por el Equipo Blood Analysis · Revisado y verificado por Julien Priour

Si tiene una transfusión de sangre programada, o acaba de recibir una, probablemente le rondan dos preguntas: ¿me puedo contagiar de algo? y ¿y si me dan la sangre equivocada?. Esta página responde a las dos con las cifras que el Ministerio de Sanidad publica cada año en su informe estatal de hemovigilancia. La respuesta corta: el riesgo infeccioso, el que casi todo el mundo teme, es hoy el menor de los dos. Esta guía forma parte del bloque sobre grupos sanguíneos, y la interpretación de su caso corresponde siempre a su médico.

En resumen

  • En 2023 se transfundieron en España 1.828.657 unidades de componentes sanguíneos y no se notificó ni un solo caso confirmado de infección vírica transmitida por transfusión.1
  • No se transfunde «sangre», sino un componente — hematíes, plaquetas o plasma —, cada uno con su indicación. Los hematíes son el 80 % del total.12
  • El riesgo residual estimado en España es de 0,19 por millón de donaciones para el VHC y 1,9 por millón para el VIH-1; para el VHB es más alto, 7,8 por millón. No todos los virus están al mismo nivel.2
  • El error de identificación pesa más que el virus: en 2023 hubo 522 incidentes y 70 transfusiones erróneas, frente a cero infecciones víricas.1
  • Por eso su grupo se determina en dos muestras independientes si el servicio de transfusión no tiene antecedentes suyos, y su identidad se comprueba otra vez junto a la cama.34
  • Hoy se transfunde menos que antes: por debajo de 7-8 g/dl de hemoglobina en el paciente estable, un umbral tan seguro como transfundir antes.25

«¿Me puedo contagiar de algo?»

Es el miedo número uno, y viene de los años ochenta, cuando la sangre transmitió VIH y hepatitis antes de que existieran las pruebas. Ese escenario ya no es el actual, y se demuestra con números.

Cada donación española se analiza obligatoriamente para sífilis, antígeno de superficie del VHB, anticuerpos frente al VIH y al VHC, más detección genómica directa (NAT) del genoma vírico.24 La NAT no busca la respuesta inmunitaria, sino el virus, y por eso acorta el periodo ventana — esos días en que alguien ya está infectado pero todavía no ha generado anticuerpos.

En 2023 se analizaron 1.665.870 unidades, y las donaciones detectadas exclusivamente por NAT —las que la serología habría dejado pasar— fueron 0 de VIH, 1 de VHC y 31 de VHB.6 Son 32 bolsas que no llegaron a nadie gracias a esa segunda red.

El riesgo que queda —lo que no se puede medir directamente y hay que estimar con modelos matemáticos— es el riesgo residual. La guía de la Sociedad Española de Transfusión Sanguínea y Terapia Celular (SETS) publica la estimación española: 0,19 casos por millón de donaciones para el VHC (1 de cada 5.260.000), 1,9 por millón para el VIH-1 (1 de cada 526.000) y 7,8 por millón para el VHB (1 de cada 128.000).2 Proceden de la línea de trabajo que la SETS mantiene desde los años noventa.7 Conviene decirlo tal cual: el del VHB no es «uno entre varios millones». La razón se conoce — la prevalencia de portadores en España es alta y existe la hepatitis B oculta, con antígeno de superficie indetectable pero ADN vírico presente.8 En 2023 se notificaron 45 casos, 2,7 por cada 100.000 donaciones.6

Resultado clínico: en el informe estatal de hemovigilancia de 2023, ningún caso confirmado de infección vírica transmitida por transfusión.1 Ese es el dato que importa cuando le van a poner una bolsa mañana.

«¿Y si me dan la sangre equivocada?»

Aquí la respuesta honesta es distinta, y más útil: hoy el error de identificación del paciente es un riesgo mayor que el infeccioso. En 2023 se notificaron 522 incidentes y 4.051 casi incidentes (errores detectados a tiempo, antes de que la sangre llegara al paciente). De esos incidentes, 70 acabaron en una transfusión errónea, y en 42 de ellos el componente se administró a un paciente distinto del previsto. En 34 de esos 42 casos el fallo ocurrió en la cabecera del paciente: no se hizo la identificación activa, o no se comprobó la concordancia del grupo ABO.1

Por eso el sistema está construido con dos barreras de identidad, no con una.

Primera barrera: dos muestras. Los Estándares en Hemoterapia del Comité de Acreditación en Transfusión (CAT) establecen que, cuando el servicio de transfusión no tiene antecedentes del paciente, la determinación del grupo se efectúa en dos muestras independientes.3 No es burocracia: si ambas se extrajeran a la vez, un error de etiquetado se copiaría idéntico en las dos. Dos extracciones en momentos distintos son lo único que lo desenmascara, porque un tubo mal identificado da un grupo perfectamente coherente… y equivocado. La lógica completa, en compatibilidad de grupos sanguíneos.

Segunda barrera: la comprobación junto a la cama. El Real Decreto 1088/2005, la norma española de hemodonación y hemoterapia, lo exige en su artículo 19: antes de administrar, hay que comprobar «de forma inequívoca» los datos del paciente y los de la unidad, comparar la identidad que el propio paciente facilita con el informe del laboratorio y contrastar su grupo con el de la etiqueta.4 La identificación positiva consiste en preguntarle nombre, dos apellidos y fecha de nacimiento y dejar que conteste usted, no leerlos de la pulsera.2 Si nadie se lo pregunta antes de conectar la bolsa, pregunte usted.

Se añade el escrutinio de anticuerpos irregulares, la prueba que en España casi todo el mundo busca como test de Coombs indirecto: detecta anticuerpos que usted haya desarrollado en un embarazo o una transfusión previa contra antígenos de los hematíes distintos de ABO. Si ha recibido una transfusión o ha estado embarazada en los últimos tres meses, la muestra debe extraerse dentro de las 72 horas previas.4

Componentes, no sangre entera

La sangre completa del donante se separa y cada parte va a un paciente distinto. El reparto español de 2023:1

ComponenteUnidades transfundidasPara qué
Concentrado de hematíes1.464.986Anemia importante, hemorragia
Plaquetas (dosis terapéuticas)245.332Plaquetas muy bajas o ineficaces
Plasma fresco congelado118.339Déficit de varios factores de coagulación

Una unidad de hematíes sube la hemoglobina de un adulto en torno a 1 g/dl, y el hematocrito unos 3 puntos.2 Lo que le falte se decide con el hemograma y, si hay sangrado, con el estudio de coagulación y el fibrinógeno. El grupo 0 negativo se reserva para urgencias en las que aún no se conoce el suyo — es el donante universal de hematíes.

Hoy se transfunde menos: la estrategia restrictiva

Durante décadas se transfundió con generosidad. Ya no. La guía SETS recomienda no transfundir hematíes en pacientes asintomáticos y hemodinámicamente estables mientras la hemoglobina no baje de 7-8 g/dl (grado 1B), y mantener 7-9 g/dl en el paciente crítico o quirúrgico sin afectación cardiaca ni neurológica (1A). Con enfermedad coronaria el umbral sube, hacia 8-10 g/dl.2

La razón es que se ha ensayado: el estudio TRICC demostró en 1999 que transfundir por debajo de 7 g/dl no era peor que hacerlo por debajo de 10.9 «Menos» es la regla general; su médico ajusta el umbral a su caso, y cualquier anemia sintomática se transfunde con independencia de la cifra.2

Cómo transcurre

  • Consentimiento. El artículo 15 del Real Decreto 1088/2005 obliga al médico a explicarle riesgos, beneficios y alternativas y a recabar su conformidad conforme a la Ley 41/2002, «siempre que sea posible».4 Matiz: la guía SETS precisa que el documento escrito no es en sí un imperativo legal, pero sí lo es dejar constancia en la historia clínica — de ahí el impreso que usan casi todos los hospitales.2 Puede negarse: es su derecho.
  • Ritmo y duración. Los primeros 15 minutos van lentos, a unas 10 gotas por minuto y con vigilancia estrecha: es cuando aparecen la mayoría de las reacciones hemolíticas agudas. Una unidad de hematíes se pasa en 60-120 minutos y nunca debe superar las 4 horas, por riesgo de contaminación bacteriana. Las plaquetas tardan 20-40 minutos; el plasma, 30-60.2
  • Vigilancia. Se registran temperatura, pulso y tensión antes de empezar y al terminar, con observación intermitente entremedias.2
  • Qué avisar, sin esperar. Fiebre o escalofríos, dificultad para respirar, dolor lumbar o torácico, picor o habones, o la simple sensación de que algo va mal. Ante cualquiera de ellos la transfusión se interrumpe.2

Todo queda registrado: el número de cada unidad se anota en su historia clínica y la trazabilidad se conserva 30 años.4

Reacciones adversas, por frecuencia real

De las 1.640 reacciones adversas notificadas en España en 2023, el 84,5 % fueron de gravedad 1: signos inmediatos, sin riesgo vital y con resolución completa.1 El reparto:

ReacciónCasos 2023%
Febril y/o hipotensiva76646,7 %
Alérgica / anafiláctica61537,5 %
Edema pulmonar cardiogénico (TACO)774,7 %
Hemolítica201,2 %
Lesión pulmonar aguda (TRALI)120,7 %
Infección bacteriana30,2 %
Infección vírica0

Ocho de cada diez reacciones son fiebre, escalofríos o urticaria: molestas y sin gravedad. Las graves existen y son raras. El TACO —sobrecarga de volumen, no una reacción inmunológica— es la primera causa de morbimortalidad transfusional en los informes de hemovigilancia de numerosos países, y es en gran medida prevenible identificando antes a los pacientes vulnerables: personas mayores, con insuficiencia cardiaca o renal.110 El TRALI es un edema pulmonar lesional, más ligado al plasma.11 En 2023 hubo 2 fallecimientos con imputabilidad ≥ 2 en 1,83 millones de unidades: un TACO y una reacción hemolítica no ABO.1

Aparte quedan las 800 aloinmunizaciones de 2023: no son un accidente, sino la consecuencia esperable de recibir hematíes ajenos, y son lo que el escrutinio de anticuerpos detecta en la siguiente transfusión.1 Quien se transfunde de forma repetida acumula además hierro, que el organismo no elimina; se vigila con la ferritina y el hierro en sangre.1

Alternativas: el «patient blood management»

La mejor transfusión es la que no hace falta. La guía SETS recomienda, entre otras medidas: hierro intravenoso preoperatorio en el paciente quirúrgico anémico (2B) y en la anemia posparto moderada o grave (1B); ácido tranexámico en cirugía cardiaca (1A), ortopédica mayor (2A), hepática (1B) y en el politraumatizado con hemorragia (1B); recuperación perioperatoria de sangre autóloga en artroplastia de rodilla y cadera (1B); y eritropoyetina en cirugía ortopédica programada con anemia moderada (1A).2

¿Está implantado en España? A medias. La encuesta del proyecto MAPBM, con 41 hospitales españoles y 1.403 cuestionarios, halló que el 74,2 % de los profesionales conocía el protocolo de patient blood management de su centro, pero solo el 60,7 % el de la anemia preoperatoria y apenas el 30,7 % recibía información periódica sobre las prácticas transfusionales de su hospital.12 Si le van a operar de forma programada, preguntar por su anemia con semanas de antelación es la intervención más rentable que existe.

Avances recientes de la investigación

  • La estrategia restrictiva se confirma, con excepciones. La revisión Cochrane de 2025 (61 ensayos, más de 27.000 pacientes) mantiene que transfundir por debajo de 7-8 g/dl no aumenta la mortalidad frente a umbrales liberales.5 Pero el ensayo MINT, en New England Journal of Medicine (2023), con pacientes con infarto agudo y anemia, no permitió descartar un beneficio de la estrategia liberal en ese subgrupo.13 La regla general no es universal.
  • El TACO está infradiagnosticado. Un metaanálisis de 2025 de estudios con vigilancia activa estimó su incidencia en 22,2 por cada 1.000 pacientes transfundidos, muy por encima de lo que recogen los sistemas de notificación espontánea.10 Coincide con la insistencia del informe español en valorar el riesgo de sobrecarga antes de transfundir.

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La decisión de transfundir no se toma con una cifra aislada: se cruzan la hemoglobina, los síntomas, la tolerancia y la causa de la anemia. Ese cruce es lo que da sentido a un resultado.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una transfusión de sangre? Una unidad de hematíes se pasa en 60-120 minutos y nunca más de 4 horas. Las plaquetas, en 20-40 minutos; el plasma, en 30-60. Con la preparación y las comprobaciones, cuente con media jornada.2

¿Me pueden contagiar el VIH o una hepatitis? El riesgo estimado en España es de 1,9 por millón de donaciones para el VIH-1, 0,19 por millón para el VHC y 7,8 por millón para el VHB.2 En 2023, con 1,83 millones de unidades transfundidas, no hubo ningún caso confirmado.1

¿Por qué me sacan sangre dos veces si solo van a transfundirme una vez? Porque si el servicio de transfusión no tiene antecedentes suyos, el grupo se confirma en dos muestras independientes.3 Es lo único que detecta un error de etiquetado que, en una sola muestra, resultaría invisible.

¿A partir de qué hemoglobina se transfunde? En el paciente estable y asintomático, por debajo de 7-8 g/dl; con enfermedad coronaria el umbral sube.2 Pero una anemia sintomática se transfunde sea cual sea la cifra: manda la clínica.

¿Puedo negarme a una transfusión? Sí. Un adulto competente e informado puede rechazarla, también por motivos religiosos, y el médico debe administrarle los tratamientos alternativos disponibles que no haya rechazado.2

¿Cuántas transfusiones se pueden recibir? No hay número máximo ni intervalo mínimo: se transfunde según la necesidad clínica. En quien se transfunde de forma crónica se vigila la sobrecarga de hierro.21

¿Hay que estar en ayunas? No. La transfusión no requiere ayuno.

Para recordar

Se transfunde un componente, casi siempre hematíes, y menos que antes: por debajo de 7-8 g/dl en el paciente estable.25 El miedo al contagio está desactualizado —cero infecciones víricas confirmadas en 1,83 millones de unidades en 2023—, y el riesgo real que queda es el error de identificación: 522 incidentes ese mismo año.1 De ahí las dos muestras independientes y la comprobación junto a su cama.34 Si nadie le pregunta su nombre y su fecha de nacimiento antes de conectar la bolsa, dígalo. Para seguir, consulte grupos sanguíneos, compatibilidad de grupos sanguíneos, el test de Coombs indirecto y el donante universal.

Fuentes

Fuentes oficiales españolas y publicaciones científicas (PubMed) utilizadas en esta guía:

Footnotes

  1. Ministerio de Sanidad, Unidad de Hemovigilancia — Informe Estatal de Hemovigilancia 2023. Sistema Nacional para la Seguridad Transfusional. sanidad.gob.es 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

  2. Sociedad Española de Transfusión Sanguínea y Terapia Celular (SETS) — Guía sobre la transfusión de componentes sanguíneos y derivados plasmáticos, 5.ª edición, 2015. sehh.es 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

  3. Comité de Acreditación en Transfusión (Fundación CAT) — Estándares en Hemoterapia, 5.ª edición, revisión 2022, norma 4.4.3.1.3. catransfusion.es 2 3 4

  4. Real Decreto 1088/2005, de 16 de septiembre, por el que se establecen los requisitos técnicos y condiciones mínimas de la hemodonación y de los centros y servicios de transfusión — artículos 15 (prescripción y conformidad del paciente), 17-19 (muestras, pruebas de compatibilidad y medidas de seguridad), 42-43 (trazabilidad 30 años y notificación de efectos adversos). Texto consolidado. boe.es 2 3 4 5 6 7

  5. Carson JL, Stanworth SJ, Dennis JA, et al. Transfusion thresholds and other strategies for guiding red blood cell transfusion. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2025. PubMed · DOI 2 3

  6. Ministerio de Sanidad — Informe de Actividad de los Centros y Servicios de Transfusión 2023. Marcadores infecciosos obligatorios y donaciones detectadas en periodo ventana. sanidad.gob.es 2

  7. Álvarez do Barrio M, González Díez R, Hernández Sánchez JM, Oyonarte Gómez S. Residual risk of transfusion-transmitted viral infections in Spain, 1997-2002, and impact of nucleic acid testing. Euro Surveillance, 2005. PubMed · DOI

  8. Comité Científico para la Seguridad Transfusional, Ministerio de Sanidad — Pruebas de detección genómica viral en las donaciones de sangre: acuerdos sobre VIH, VHC y VHB. sanidad.gob.es

  9. Hébert PC, Wells G, Blajchman MA, et al. A multicenter, randomized, controlled clinical trial of transfusion requirements in critical care (TRICC). New England Journal of Medicine, 1999. PubMed · DOI

  10. White SK, Walker BS, Potter S, Anderson D, Metcalf RA. Estimating the incidence of transfusion-associated circulatory overload using active surveillance: a systematic review and meta-analysis. Transfusion, 2025. PubMed · DOI 2

  11. Goel R, Tobian AAR, Shaz BH. Noninfectious transfusion-associated adverse events and their mitigation strategies. Blood, 2019. PubMed · DOI

  12. Colomina MJ, Olmedilla L, Villanueva MÁ, Bisbe E; grupo MAPBM. Assessment of the knowledge level of the professional as regards Patient Blood Management in their organisation. Results of the MAPBM project survey. Revista Española de Anestesiología y Reanimación, 2019. PubMed · DOI

  13. Carson JL, Brooks MM, Hébert PC, et al. Restrictive or liberal transfusion strategy in myocardial infarction and anemia (MINT). New England Journal of Medicine, 2023. PubMed · DOI

Aviso médico. Esta guía se ofrece con fines informativos y educativos; no constituye un consejo médico ni sustituye una consulta. Los valores de referencia varían según el laboratorio y la técnica: solo tu médico puede interpretar tus resultados en tu contexto.