Serología: qué significan IgM, IgG y el periodo ventana
Una serología no busca el microbio, busca la huella que dejó. Por qué una IgG positiva no es enfermedad activa y un negativo precoz no descarta nada.
Una serología no busca el microbio: busca la huella inmunitaria que ha dejado en usted, los anticuerpos que su cuerpo fabricó al encontrarse con un virus, una bacteria o un parásito. Esa distinción, que parece un detalle técnico, explica casi todo lo que confunde al leer un informe —por qué un resultado negativo hecho demasiado pronto no tranquiliza, por qué una IgG positiva no significa que esté enfermo, y por qué el médico a veces pide una segunda extracción semanas después. Esta página es la guía de referencia de las serologías infecciosas: cómo se leen, qué es el periodo ventana y cuándo hay que buscar directamente al agente con una PCR. Desde aquí enlazamos con cada infección concreta.
En resumen
- La regla básica es IgM ≈ infección reciente, IgG ≈ contacto pasado o inmunidad — con tres excepciones que la rompen a menudo.1
- La IgM puede persistir «desde seis meses hasta varios años» tras la primoinfección: por sí sola no demuestra nada reciente, y lo escribe la SEIMC.1
- El periodo ventana es el error que más daño hace: con un inmunoensayo de 4.ª generación el VIH tarda 13-15 días en detectarse; los anticuerpos anti-VHC, 6-7 semanas.23
- Una IgG positiva no es una enfermedad activa: las pruebas treponémicas de la sífilis quedan positivas de por vida, incluso tras un tratamiento correcto.4
- La avidez de las IgG ayuda a fechar la infección, pero una avidez baja no es informativa por sí sola: puede durar más de un año.51
- España no recomienda el cribado universal de citomegalovirus (recomendación fuerte) ni el de hepatitis C en el embarazo, y sugiere no ofrecer el de toxoplasmosis — al revés que Francia.67
Qué mide realmente una serología
Una serología analiza el suero —la parte líquida de la sangre— en busca de las inmunoglobulinas que su organismo fabricó contra un microbio. Es una prueba indirecta: usted no ve al microbio, ve la reacción que provocó. De ahí la consecuencia que casi nadie explica: la huella dura mucho más que el invasor. Puede haberse curado hace veinte años y seguir dando positivo; y puede estar infectado ahora mismo sin un solo anticuerpo detectable.
Por eso no se lee sola. Una infección altera el hemograma —los leucocitos y, en las víricas, los linfocitos— y eleva los marcadores de inflamación como la proteína C reactiva o la procalcitonina. Una hepatitis se sospecha por unas transaminasas o una bilirrubina altas antes de confirmarse por serología.
IgM e IgG: la regla, y los tres matices que la rompen
IgM primero, IgG después. Las IgM son la primera oleada: aparecen pronto, alcanzan un máximo y bajan. Las IgG llegan más tarde y persisten, con frecuencia de por vida. De ahí la lectura estándar: IgM sola sugiere infección reciente; IgG sola, contacto antiguo o inmunidad; ambas positivas, infección en evolución. Esa regla es la que se enseña, y también la que más falsas alarmas genera, por tres motivos.
1. Las IgM persisten mucho después de la curación
No es una excepción rara. Sobre la toxoplasmosis, la SEIMC escribe literalmente que «la presencia de IgM específica no es sinónimo de infección reciente, debido a que puede persistir desde seis meses hasta varios años después de producirse la primoinfección».1 Una IgM positiva aislada no fecha nada.
2. Las IgM dan falsos positivos por reactividad cruzada
Las IgM son anticuerpos poco maduros y poco específicos: reconocen estructuras parecidas a la que provocó su síntesis. El caso mejor documentado es la enfermedad de Lyme. En una serie de 7.289 pruebas serológicas en niños se encontraron 167 casos con inmunoblot IgM positivo e IgG negativo — y solo el 71 % tenía realmente la enfermedad.8 Casi tres de cada diez habrían recibido un diagnóstico equivocado leyendo esa línea sola.
Las pruebas no treponémicas de la sífilis (VDRL, RPR) tienen su propia lista de falsos positivos publicada por la SEIMC: hepatitis A, B y C, sarampión, varicela, virus de Epstein-Barr, Mycoplasma pneumoniae, paludismo, infecciones respiratorias altas, un infarto reciente… y el propio embarazo.4
3. En la reinfección, la respuesta IgM puede no servir
Depende del microorganismo. Para el citomegalovirus la SEIMC es tajante: «la serología no puede detectar la mayoría de las infecciones activas debidas a la reactivación o la reinfección vírica. Ambas deben identificarse con métodos de detección directa del virus».1 Para la hepatitis B, la IgM anti-HBc sí reaparece y delata la reactivación.3 No hay regla universal.
El periodo ventana: un negativo precoz no descarta nada
Es la idea más importante de esta página. El periodo ventana es el tiempo entre el contagio y el momento en que la prueba se positiviza: durante esa franja usted está infectado y la serología sale negativa. Los plazos reales, publicados por sociedades científicas españolas:
| Infección | Prueba | Periodo ventana |
|---|---|---|
| VIH | Inmunoensayo de 4.ª generación (anticuerpos + antígeno p24) | 13-15 días2 |
| VIH | Inmunoensayo de 3.ª generación (solo anticuerpos) | Más largo; la 4.ª generación lo acorta entre 4 y 10 días según el panel9 |
| Hepatitis C | Anticuerpos anti-VHC, ensayos de 3.ª generación | 6-7 semanas (hasta 10 semanas con los de 2.ª generación)3 |
| Hepatitis B | Antígeno HBsAg | Marcador muy precoz: detectable ya en el periodo de incubación3 |
| Sífilis | Serología | Incubación de 10 a 90 días (media 21) hasta el chancro; las pruebas treponémicas se positivizan 1-2 semanas después de que aparezca4 |
| Enfermedad de Lyme | IgM / IgG frente a Borrelia | IgM a las 2-3 semanas, máximo a las 6; IgG varias semanas más tarde10 |
Y una cifra que lo ilustra todo: incluso en fase primaria de la sífilis, ya con chancro visible, la sensibilidad serológica va del 76 % del TPHA al 97 % del EIA/CLIA, con el VDRL en 78 %.4 Puede fallar aunque la infección sea visible a simple vista.
La conclusión práctica: si se hace la prueba demasiado pronto, hay que repetirla. Un negativo a los cinco días de una exposición no significa nada, y en esa franja la única prueba útil es la detección directa.
Serología o detección directa: no es lo mismo
El laboratorio puede seguir dos caminos, y conviene no confundirlos:
- La serología busca la respuesta del organismo, los anticuerpos. Su límite es el tiempo que el sistema inmunitario tarda en responder.
- La detección directa busca al agente: un antígeno (el HBsAg de la hepatitis B, el p24 del VIH) o su material genético por PCR (la carga viral). Detecta antes y demuestra presencia activa.
Los inmunoensayos de 4.ª generación del VIH son un híbrido —antígeno p24 y anticuerpos a la vez— y por eso acortan la ventana.29
La distinción tiene consecuencias directas. El Ministerio de Sanidad recomienda para la hepatitis C el «diagnóstico en un solo paso»: un resultado positivo en la primera serología se confirma con una determinación de viremia en la misma muestra, sin citar al paciente otra vez.7 La razón es que los anticuerpos anti-VHC persisten tras curar la infección: en alguien ya curado con exposición de riesgo continuada la guía indica pedir directamente el ARN, porque repetir la serología no aporta nada.7
En una persona inmunodeprimida la respuesta de anticuerpos puede estar apagada y dar un falso negativo; también ahí se prefiere la vía directa.2 Si su proteinograma o sus globulinas muestran una hipogammaglobulinemia, su médico lo tendrá en cuenta al leer cualquier serología.
Cómo se fecha una infección: avidez y seroconversión
Cuando la fecha del contagio importa —y en el embarazo importa mucho— el laboratorio dispone de dos herramientas, y no son igual de sólidas.
La avidez de las IgG
La avidez mide la fuerza con la que una IgG se une a su antígeno, y esa fuerza aumenta con el tiempo. En la toxoplasmosis, la guía de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica sitúa la avidez alta en ≥ 30 % (infección de más de 3-4 meses), la baja en ≤ 20 % y declara «no valorable» el tramo 20-30 %; los rangos varían según la técnica empleada.11
Y conviene decirlo sin adornos, porque muchas páginas presentan la avidez como una prueba que fecha la infección con precisión: una avidez baja no es informativa por sí sola. Una revisión publicada en Clinical Microbiology and Infection concluye que un resultado de avidez baja «debe seguir considerándose no informativo para fechar la infección», mientras que una avidez alta en el primer trimestre sí indica de forma fiable una infección anterior al embarazo.5 La SEIMC lo confirma: los anticuerpos de baja avidez pueden persistir más de cinco meses, incluso un año, la prueba no está estandarizada, y en más del 16 % de los casos coexisten avidez baja e IgM negativa.1
En el citomegalovirus pasa lo mismo. De 465 embarazadas con primoinfección documentada, un 10,7 % tuvo una cinética atípica —4,7 % sin IgM detectable, 6,2 % con avidez alta ya en los tres primeros meses—, y al reanalizar 20 de esas muestras con otro reactivo, 14 dieron avidez baja en lugar de alta.12
La seroconversión: el criterio más sólido
Por eso el criterio de referencia sigue siendo el más antiguo y el más humilde: dos muestras, procesadas en paralelo. La SEIMC pide comparar dos sueros separados 2 a 4 semanas y analizados en el mismo ensayo, buscando la aparición de anticuerpos donde no los había o un incremento significativo del título.1 La guía pediátrica española habla de un aumento de tres veces el título de IgG entre dos extracciones separadas 3-4 semanas.11 Es más lento que un índice de avidez, y mucho más fiable.
Una IgG positiva no es una enfermedad activa
Es la primera causa de angustia inútil ante un informe. Una IgG positiva significa que su sistema inmunitario conoce a ese microbio, nada más — y a menudo es buena noticia: en la rubéola significa que está protegida. Tres ejemplos:
- Sífilis. Las pruebas treponémicas (TPHA, FTA, EIA, CLIA) «permanecen positivas de por vida incluso en infecciones tratadas, por lo que no deben emplearse como marcadores de actividad ni para valorar el éxito del tratamiento».4 Quien curó una sífilis tendrá un TPHA positivo siempre.
- Citomegalovirus. En España la seroprevalencia de CMV en mujeres en edad fértil es cercana al 75 %.1 Para tres de cada cuatro, esa IgG positiva es su historia inmunitaria.
- Toxoplasmosis. Una IgG positiva en una mujer asintomática e inmunocompetente corresponde casi siempre a una infección anterior al embarazo: inmunización, y ausencia de riesgo de primoinfección en este y en sucesivos embarazos.1
Y el reverso también es cierto: en un recién nacido, una IgG positiva tiene escaso valor, porque los anticuerpos maternos atraviesan la placenta y pueden persistir hasta los 12 meses.11 Un bebé puede dar positivo sin estar infectado.
Las serologías del embarazo en España
Es donde las serologías están más protocolizadas, y donde la posición española se aparta de la francesa. La Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio del Ministerio de Sanidad establece:6
- VIH — cribado universal en la primera visita prenatal (fuerte); se sugiere repetir en la última analítica si hay riesgo.
- Hepatitis B — cribado a todas las embarazadas en la primera visita (fuerte).
- Rubéola — cribado en la primera visita para valorar la inmunidad y vacunar en el posparto a las no inmunizadas (fuerte).
- Sífilis — se sugiere ofrecer cribado rutinario en la primera visita (débil), con protocolos adecuados porque da falsos positivos.
- Citomegalovirus — «se recomienda no realizar un cribado de citomegalovirus en el embarazo» (fuerte); solo medidas higiénicas.
- Toxoplasmosis — «se sugiere no ofrecer el cribado de infección por toxoplasma a toda mujer gestante» (débil).
- Hepatitis C — «se recomienda no realizar un cribado universal» (fuerte), solo ante exposiciones de riesgo. La guía del VHC del Ministerio, actualizada en 2025, lo mantiene: «no está indicado el cribado para mujeres embarazadas sin exposiciones o situaciones de riesgo».7
La divergencia con Francia es frontal en dos puntos: Francia impone una serología mensual de toxoplasmosis a las gestantes no inmunizadas y ha adoptado el cribado universal del VHC en el embarazo; España recomienda lo contrario en ambos casos. No es que un país se equivoque: la prevalencia y el balance coste-beneficio difieren. La propia SEIMC reconoce que «existe controversia en nuestro país sobre la pertinencia del cribado prenatal de la toxoplasmosis».1 Y un dato apoya la prudencia española: el panel TORCH pedido de forma refleja, sin sospecha clínica concreta, tiene un rendimiento diagnóstico bajo — más falsos positivos y más ansiedad que diagnósticos.13
Las principales serologías, una a una
Esta página es el punto de partida; cada infección tiene su ficha detallada:
- VIH — inmunoensayo de 4.ª generación (anticuerpos + antígeno p24); todo cribado positivo se confirma. El ISCIII notificó 3.196 nuevos diagnósticos en 2023, el 48,7 % tardíos.14
- Hepatitis B — HBsAg, anti-HBs y anti-HBc (IgM e IgG) distinguen infección activa, curación e inmunidad vacunal; protegido por encima de 10-20 mUI/mL de anti-HBs.3
- Hepatitis C — anticuerpos anti-VHC confirmados con ARN en la misma muestra. Hoy se cura casi siempre.
- Sífilis — prueba treponémica más no treponémica; la primera queda positiva de por vida, la segunda sigue la actividad.
- Toxoplasmosis — IgG, IgM y avidez, con todas las cautelas descritas arriba.
- Rubéola — busca sobre todo la inmunidad, antes o al inicio del embarazo.
- Citomegalovirus — frecuente y banal en el adulto sano; sin cribado sistemático en el embarazo.
- Mononucleosis — virus de Epstein-Barr; suele alterar los linfocitos y las transaminasas.
- Enfermedad de Lyme — borreliosis tras picadura de garrapata; serología en dos escalones, y una IgM aislada que hay que mirar con lupa.
¿Hay que estar en ayunas? ¿Qué puede alterar el resultado?
Para una serología no hace falta ayuno: una comida no modifica la detección de anticuerpos ni de antígenos. Si su volante incluye además una glucemia o un perfil lipídico, sí tendrá que venir en ayunas — manda la instrucción global de la petición.
Lo que sí altera la interpretación:
- El tiempo transcurrido desde la exposición — el periodo ventana.
- La inmunosupresión, que atenúa la respuesta.2
- La vacunación, que deja IgG positivas sin infección (rubéola, hepatitis B).
- Los anticuerpos maternos en el lactante, hasta los 12 meses.11
- El fenómeno de prozona: una concentración muy alta de anticuerpos puede dar un resultado falsamente negativo si no se repite con la muestra diluida — descrito en toxoplasmosis y en sífilis secundaria.14
- El reactivo empleado: dos técnicas distintas dan índices de avidez discordantes sobre la misma muestra.12 Compare su resultado con el criterio impreso a su lado.
Avances recientes
Según publicaciones recientes indexadas en PubMed:
- Las autopruebas del VIH son fiables. Un metaanálisis coordinado por la OMS mostró una concordancia casi perfecta entre el resultado obtenido por la propia persona y el obtenido por personal sanitario — argumento de peso para acercar el cribado fuera del laboratorio. Toda autoprueba positiva debe confirmarse.15
- Los ensayos de 4.ª generación reducen la ventana y los falsos positivos. Frente a uno de 3.ª generación, un inmunoensayo combinado antígeno/anticuerpo adelantó la detección entre 4 y 10 días en tres de cuatro paneles de seroconversión, con una especificidad del 99,85 %.9
- La confirmación de Lyme se simplifica. Los algoritmos modificados de dos escalones —dos inmunoensayos sucesivos, sin inmunoblot— ofrecen un flujo más rápido y automatizado, con rendimiento comparable al clásico.16
Estos datos se refieren al diagnóstico y a la organización del cribado; no autorizan automedicación ni sustituyen la valoración de su médico.
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Una serología no se lee nunca en una sola línea: el significado depende del cruce IgM / IgG, del antígeno o la carga viral y del tiempo transcurrido desde la exposición. Esa lectura de conjunto distingue una infección reciente de una inmunidad antigua.
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Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre IgM e IgG? Las IgM aparecen primero y suelen apuntar a una infección reciente; las IgG llegan después y persisten, indicando contacto pasado o inmunidad. Pero las IgM pueden persistir meses o años y dar falsos positivos por reactividad cruzada: nunca se interpretan solas.
Tengo la IgG positiva. ¿Estoy enfermo? Casi siempre no. Una IgG positiva indica que ya se encontró con ese microbio o que está vacunado. En la sífilis, las pruebas treponémicas siguen positivas de por vida aunque el tratamiento haya funcionado. Es su médico quien determina si hay actividad, con otros marcadores.
¿Qué es el periodo ventana? El intervalo entre el contagio y el momento en que la prueba se positiviza. Durante esa franja usted puede estar infectado con una serología negativa: unos 13-15 días para el VIH y 6-7 semanas para los anticuerpos del VHC.
Me hice la prueba muy pronto y salió negativa. ¿Puedo estar tranquilo? No de forma definitiva. Un negativo dentro del periodo ventana no descarta la infección y suele requerir repetición. Si hace falta una respuesta rápida, la única vía es una prueba directa (antígeno o PCR).
¿Para qué sirve la avidez de las IgG? Para intentar fechar la infección, sobre todo en el embarazo. Una avidez alta en el primer trimestre indica de forma fiable una infección anterior al embarazo. Una avidez baja no es concluyente: puede durar más de un año y varía según el reactivo.
¿Qué serologías se hacen en el embarazo en España? VIH, hepatitis B y rubéola con recomendación fuerte, y sífilis con recomendación débil, en la primera visita. No se recomiendan el cribado de citomegalovirus ni el universal de hepatitis C, y se sugiere no ofrecer el de toxoplasmosis — a diferencia de Francia.
¿Mis resultados son confidenciales? Sí, amparados por el secreto profesional. Hacerse una prueba de VIH o de una infección de transmisión sexual es un acto de salud, sin ningún juicio asociado — y en España el problema no es hacerse la prueba, sino hacérsela tarde.14
Para recordar
Una serología responde a una pregunta sencilla —«¿me he encontrado con este microbio?»— pero su lectura exige matices. Tres cosas. Primero, la huella dura más que la infección: una IgG positiva habla del pasado o de una protección, no de una enfermedad activa, y las pruebas treponémicas de la sífilis lo demuestran quedando positivas de por vida. Segundo, el periodo ventana existe y es largo: un negativo hecho demasiado pronto no descarta nada, y solo una prueba directa sirve dentro de esa franja. Tercero, fechar una infección es difícil: la avidez ayuda cuando es alta, no cuando es baja, y el criterio sólido sigue siendo la seroconversión entre dos muestras separadas semanas.
Ninguna línea se interpreta aislada: cuentan el conjunto de marcadores, el tiempo transcurrido y su historia clínica. Eso es lo que hace AI DiagMe, como complemento —nunca sustituto— de su médico.
Fuentes
Documentos oficiales españoles y publicaciones científicas (PubMed) utilizados en esta guía:
Footnotes
-
SEIMC — Procedimientos en Microbiología Clínica, n.º 4a: Serología de la embarazada (2.ª edición). Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. PDF ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11
-
SEIMC — Procedimientos en Microbiología Clínica, n.º 6b: Diagnóstico microbiológico de la infección por el VIH (3.ª edición, 2014). PDF ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
-
SEIMC — Procedimientos en Microbiología Clínica, n.º 50: Diagnóstico microbiológico de las hepatitis víricas (2014). PDF ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
-
SEIMC — Procedimientos en Microbiología Clínica, n.º 24a: Diagnóstico microbiológico de las infecciones de transmisión sexual y otras infecciones genitales (2.ª edición, 2018). PDF ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6
-
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Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad — Guía de práctica clínica de atención en el embarazo y puerperio. Guías de Práctica Clínica en el SNS, 2014. PDF · Ficha en GuíaSalud ↩ ↩2
-
Ministerio de Sanidad — Guía de cribado de la infección por el VHC. Sanidad 2025. PDF ↩ ↩2 ↩3 ↩4
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Lantos PM, Lipsett SC, Nigrovic LE. False Positive Lyme Disease IgM Immunoblots in Children. J Pediatr, 2016. PubMed · DOI ↩
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Kim S, Lee JH, Choi JY, et al. Reduction of the HIV seroconversion window period and false positive rate by using ADVIA Centaur HIV antigen/antibody combo assay. Ann Lab Med, 2013. PubMed · DOI ↩ ↩2 ↩3
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SEMEDLAB — Pruebas para la enfermedad de Lyme y Toxoplasmosis, Lab Tests Online-ES. labtestsonline.es ↩
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Baquero-Artigao F, del Castillo Martín F, Fuentes Corripio I, et al. Guía de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica para el diagnóstico y tratamiento de la toxoplasmosis congénita. An Pediatr (Barc), 2013;79:116.e1-116.e16 (revista de la Asociación Española de Pediatría). Texto completo · DOI ↩ ↩2 ↩3 ↩4
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Revello MG, Genini E, Furione M, et al. Pitfalls in the Serological Diagnosis of Primary Human Cytomegalovirus Infection in Pregnancy Due to Different Kinetics of IgM Clearance and IgG Avidity Index Maturation. Diagnostics (Basel), 2021. PubMed · DOI ↩ ↩2
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Instituto de Salud Carlos III (Centro Nacional de Epidemiología) y Ministerio de Sanidad — Vigilancia epidemiológica del VIH y sida en España, nota informativa del 20/11/2024. isciii.es ↩ ↩2
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